La Casa Real rebaja su asignación a niveles anteriores a 2006

La Casa Real realiza este recorte para solidarizarse con la difícil situación que está pasando España. Una de las partes más importantes del mismo ha afectado a la asignación personal de algunos de los miembros de la Familia Real, entre ellos S.M. la Reina Doña Sofía.



Texto: José Carlos Carmona Barroso.


La asignación anual que recibirá la Casa Real de los Presupuestos Generales del Estado será de 7´9 millones de euros, no habiendo sido inferior a 8 millones de euros desde 2006. Estas cifras han sido usadas durante mucho tiempo por los movimientos republicanos para crear mitos que luego son reproducidos de forma dogmática por algunos sectores culturales, sociales y políticos. No se puede culpar de usar dichos argumentos a quienes no están informados correctamente, si bien es cierto que detrás de estos desinformados o mal informados, está la estrategia maliciosa de quienes conocen los datos y los manipulan a su conveniencia con tal de intentar confundir.

En primer lugar, habría que explicar que esa asignación es una de las más bajas que tiene una jefatura de Estado occidental, contando también a las repúblicas, y teniendo muchos de dichos estados un aparato administrativo-burocrático de menor tamaño que el español, y resultando, pese a ello, más caras. Obviamente, el Jefe de Estado precisa de cierto gasto, pues es necesario para el desarrollo de su labor con la independencia inherente a sus funciones constitucionales. Como leemos en la página web de la propia Casa Real “Con esta cantidad anual la Casa de S.M. el Rey hace frente a sus obligaciones económicas: retribuciones, cuotas y prestaciones sociales del personal de alta dirección, de dirección y laboral a cargo de la Casa; gastos de funcionamiento, como material de oficina; determinados suministros; gastos de protocolo y de representación -almuerzos, cenas, recepciones-; dietas y gastos de transporte; adquisiciones de material diverso para el funcionamiento de los servicios, etc”.

Aún así, esta labor institucional y diplomática de la Casa Real ha hecho ganar en mayor proporción a España que el dinero que se le ha aportado para resultar operativa: me vienen ahora a la memoria el llamado “Contrato del siglo” tras el que andaban tantos países, moviendo sus influencias en el ámbito internacional, para hacerse con el “Ave del desierto” para impulsar sus propias industrias, o los contratos multimillonarios con la Armada australiana, que tan bien le vendrán a nuestros astilleros, por poner dos recientes ejemplos que debemos a la mediación del Rey… Y ello refiriéndose sólo a los fríos números -ya que estamos hablamos de presupuesto-, pues podemos convenir que la Casa Real vale mucho más de lo que cuesta por la labor que desempeña así como por su labor de símbolo, que no es poco en una España sometida a una constante fuerza centrífuga -los nacionalismos y los federalismos no son más que eso-. Por todo ello, resulta especialmente hiriente cuando vemos cómo en este país se han gastado cantidades ingentes de dinero en multitud de proyectos y subvenciones que no han dado beneficio alguno, incluyendo obras faraónicas de dudosa o nula utilidad o el grifo abierto de las “subvenciones premio” y las “subvenciones fidelidad” que, en muchos casos, sólo han dado beneficio a los mismos que consideran excesivo el gasto en la Corona. No olvidemos lo subvencionado que ha estado este país, y como hasta la más pequeña de ellas es capaz de triplicar o cuadruplicar la asignación a la Casa Real…

En segundo lugar, lo que no dicen es que el Rey tiene un sueldo anual de poco más de 140 mil euros al año, ¿Qué mediano empresario, alto funcionario, sindicalista o político no gana más de esa cantidad?, por lo tanto es absurdo atacar a la Monarquía con criterios económicos cuando en el fondo hay intereses ideológicos. Para ser más exactos, la Casa Real ha reducido su parque móvil casi un 40% este año, así como en 55.000 euros la asignación al resto de los miembros de la Casa Real -quienes no reciben ésta de forma fija, sino como gastos de representación según al número de actos institucionales a los que asisten-. Por lo tanto, se desmonta otro de los mitos, según el cual el Rey aporta asignaciones fijas. De esta invención se desprende otra, según la cual familiares indirectos percibirían algún tipo de asignación, lo cual es totalmente falso, quedando fuera todos aquellos familiares directos que no pertenecen a la Familia Real, como las Infantas hermanas del Rey, los Infantes nietos de los Reyes, etc. Para poder entender las cosas bien dentro de esta inventiva hay que saber diferenciar entre Familia Real y familiares del Rey.

Como ven, existen multitud de fábulas al respecto, creadas con la intención de desacreditar a la Monarquía, y seguramente muchas otras que hemos dejado en el tintero. Pero esto nos da una muestra de que, para muchos, “una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”, y de cómo los enemigos de la Monarquía pueden llegar a usar argumentos maquillados que todos los monárquicos debemos conocer para poderlos responder en nuestra vida cotidiana, y que así todas esas personas que tienen buena voluntad pero que no están debidamente informadas no se dejen engañar por algunos…

los-reyes-y-los-principes-de-asturias-con-las-infantas-en-2010articulo=889

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